La mayoría de los votantes están de acuerdo en que el presidente lo hará mejor en el debate que su rival, incluso quienes no apoyan al demócrata, según una encuesta del 'Washington Post'. El sondeo indica que el 55% cree que Obama ganará el debate frente al 31% que considera que lo hará Romney. Esa misma encuesta está mucho más ajustada cuando se refiere a intención de voto, ya que el 49% opta por el demócrata frente al 47% que lo hace por el republicano.
Ninguno de los dos es un maestro en el género como lo fueran Bill Clinton o Ronald Reagan. Obama perdió en las primarias de New Hampshire en 2008 después de un debate en el que Hillary Clinton dijo que hería sus sentimientos no gustar tanto a los electores como el joven senador y su rival sentenció desdeñoso sin mirarla: "No estás mal, Hillary". En sus primarias, Romney perdió varias veces los nervios ante los ataques de Rick Perry y Newt Gingrich. El demócrata tiende a ser demasiado profesoral y condescendiente, y el republicano se irrita cuando le atacan o se enfrenta a un tema imprevisto.
Ambos se han preparado ahora para luchar contra sus instintos y los errores serían raros, pero el punto de partida de Romney es más difícil por la enorme presión desde dentro y fuera de su partido.
"Romney está por detrás y ésta es la mejor oportunidad para cambiarlo... Es una oportunidad para cambiar el statu quo", explicaba este miércoles Peter Brown, director del centro de encuestas Quinnipiac, durante un 'briefing' para prensa extranjera. Romney puede recuperar terreno "si los votantes lo perciben como más competente" o descubren "alguien que no pensaban que era", pero, según Brown, al republicano no le basta con hacerlo moderadamente bien: "El empate es bueno para Obama. Romney tiene que ganar los debates".