Benedicto XVI se despide del Líbano


El papa Benedicto XVI puso hoy fin a su histórica visita de tres días al Líbano con un llamamiento a la convivencia pacífica entre las distintas comunidades religiosas del país.
En el aeropuerto internacional Rafic Hariri de Beirut, agradeció a los libaneses su acogida, en especial "el entusiasmo" de los jóvenes, y dirigiéndose a los musulmanes afirmó: "Vuestra presencia contribuyó al éxito de mi visita"
Joseph Ratzinger se congratuló por la diversidad religiosa del Líbano donde conviven cristianos, suníes, chiíes y drusos- y señaló que los puntos fuertes de su visita fueron la firma de la Exhortación Postsinodal (documento final) del Sínodo de Obispos para Oriente Medio y el encuentro con la juventud.
"Este encuentro me permitió rezar por ellos y por todo el Líbano. Estoy contento de estar en este país, que está siempre presente en la casa de Dios", subrayó el santo padre.
Durante su locución, interrumpida en ocasiones por aplausos, el papa rogó para que "el Líbano continúe con su diversidad y rechace el conflicto y a aquellos que obran para separar".
Suleiman le agradeció su visita y sus esfuerzos para proteger el Líbano: "Usted se va dejándonos un mensaje de paz, y afirmamos que el Líbano quedará tal como es y mantendrá siempre relaciones históricas con el Vaticano", agregó.
Benedicto XVI partió en un avión Airbus-320 de la aerolínea libanesa , poniendo fin así a su visita al Líbano, la primera a este país en sus siete años de pontificado y la cuarta a Oriente Medio.
El sumo pontífice fue despedido en el aeropuerto con pancartas en las que se leía "Bendito sea el que viene en el nombre del Señor".
Una niña le entregó un ramo de flores, mientras que un grupo de jóvenes entonó la canción del cantante libanés Wadih el Safi "Vuelve al Líbano".
Justo antes de dirigirse al aeropuerto, el papa se reunió en Beirut con los líderes religiosos de las comunidades cristianas de Oriente Medio, a los que instó a trabajar por la unidad, como Jesucristo deseaba.